viernes, 16 de noviembre de 2007

Constitución, constitución, constitución...


YO TAMPOCO SOY MONÁRQUICO


Ni me gusta la monarquía, ni me gustan las banderas, ni creo en Dios, ni siquiera creo en el ser humano como tal, quizá como cual... La evolución personal como seres humanos debe llevarnos a dejar a un lado la irracionalidad para convertirnos en seres racionales que nos dejemos guiar por nuestra mente, por nuestro windows interno antes que por nuestros sentimientos más ligados a la parte irracional. Ese lado irracional, que deberíamos intentar dejar a un lado día a día aún siendo conscientes que esa dualidad sentimiento-razón será infinita hasta el final de nuestras vidas, hace que a veces nos cueste llevar a cabo un análisis moderado de la realidad, pero es un ejercicio sanamente recomendable en momentos de exaltación de la tribu como los actuales.
Vamos por partes, la corona: es complicado desde la racionalidad buscar argumentos objetivos que justifiquen la supervivencia de un rey dentro de la realidad social de nuestros días, pero desde la irracionalidad entiendo que haya gente que la defienda como quien defiende su equipo de fútbol, su bandera querida, Dios o a su familia aunque esté llena de ladrones y asesinos. Dicho esto, creo que desde un punto de vista racional lo primero que hay que defender son las leyes que entre todos nos hemos creado, ya que si realmente creemos en el sistema democrático como el menos malo de los sistemas políticos, debemos respetarlo y cuidarlo aunque ello conlleve ir en contra de cosas tan evidentes para algunos. Así, nuestra constitución, la constitución española, dice que el sistema político en España es el de una monarquía parlamentaria y como tal habría que respetarlo y en caso de no compartir este sistema, como es mi caso, utilizar los mismos cauces legales que esta constitución nos da para intentar cambiarla. Es importante respetar las normas que entre todos nos hemos impuesto para tener una buena convivencia si es eso lo que realmente se desea. Pero aquí entramos en un problema grave, y es que hay un cierto número de personas, más ruidoso que numeroso, que no desean una buena convivencia entre todos los españoles, más bien no desean nada que tenga que ver con España y eso les produce un natural sentimiento irracional de falta de respeto hacia las normas de convivencia creadas entre todos, lo que por otro lado es bastante lógico. Ahora bien, la falta de lógica se encuentra en el mirar para otro lado de ciertas personas con responsabilidad política a las que ya les va bien que se erosione cualquier cosa que huela a España, o a la unión de los distintos pueblos de España. Y ante esta situación, debemos levantarnos en contra de la quema de símbolos de cualquier tipo, se empiezan quemando fotos y banderas y se acaba quemando libros. Y aunque haga mío el lema de que no hay más soberanía que el pueblo en mayoría pienso que desde posturas racionales debemos criticar con vehemencia la forma en que se está intentando boicotear nuestro modelo de estado, más que nada, porque todos sabemos de donde vienen esas críticas, de sectores que promulgan el sectarismo más rancio, el estás conmigo o estás contra mi, valedores del pensamiento único y reyes de la tribu, de los que etiquetándose como izquierdas pertenecen sin saberlo o sin querer saberlo, o sin haber leído lo suficiente como para saberlo, a la extrema derecha. Cuenten conmigo todos ellos para caminar hacia un sistema republicano más justo y solidario en el que todos los españoles seamos iguales sin importar raza, clase social, idioma, religión, condición sexual o lugar de procedencia, en el que lo único que se tenga en cuenta sean las personas, pero cuenten cuando de verdad lo busquen desde la razón y desde el respeto a la convivencia. Aquí les espero...

7 comentarios:

Jefe Rojo dijo...

Muy buen artículo Dani, estoy contigo. Salut.

Maikel dijo...

Enhorabuena,

Te preguntaras porque. Porque me parece de una valentía considerable.
Declararte republicano seas del partido que seas. Puesto que en estos últimos tiempos se esta demonizando tanto ser republicano, como se monárquico. Para unos pocos que se creen que solo valen sus postulados políticos. Tu gesto te engrandece como persona y como político. Por no esconderte tras kilos, kilos y más kilos de patrañas y falacias.
Yo también soy republicano. Y espero ver una España libre de tabús. Donde todos los ciudadanos sean iguales en derechos sin diferencias de sexo, raza, religión, procedencia, lengua, ideario político, etc....
Saludos ciudadano.

Butzer dijo...

Hola,
yo no creo que realmente esos energúmenos sean republicanos. En realidad, no son nada. Puesto que con sus acciones lo único que hacen es crear más rechazo el republicanismo.

Te agrego a mi blogroll es muy difícil encontrar gente de Ciutadans.
Un gran saludo.

Jarrote Vil dijo...

Yo también soy republicano pero quemar fotos del Rey solo aprieta las filas monárquicas. Hay que dejar pasar el tiempo y como fruta madura caerá. Leonor no será Reina.

javierlunaro dijo...

Totalmente de acuerdo con el compañero y contigo Dani. Que llegue la III República es una sucesión lógica de acontecimientos. Antes o después la tendremos.

Anónimo dijo...

Hola compañero,

Sólo me queda felicitarte en este magnífico artículo que has escrito. Enhorabuena por saber expresar tan bien el pensamiento de muchos ciudadanos.

Un abrazo,

Gemma Cruz

Anónimo dijo...

Molt bé! Veure en un Blog de Ciutadans aquests comentaris per la República.
Ànim