domingo, 23 de septiembre de 2007

Amenazas de muerte a Albert Rivera

La cosa pasa de castaño a coscuro, los nacionalistas radicales campan a sus anchas y no están dispuestos a permitir la discusión de ideas de forma racional, más que nada porque sería ir en contra del pensamiento único que ellos propugnan, lógico para sistemas totalitaristas encubiertos como el que están creando en Cataluña. Hace ya demasiados años que por el síndrome de Estocolmo de algunos no nacionalistas y por lo difícil que es luchar contra el victimismo y el sentimiento más irracional de tribu, una minoría muy ruidosa está imponiendo sus doctrinas neo-fascistas a una sociedad catalana que no se lo merece, como ninguna otra se lo debe merecer nunca. Los medios de comunicación o de manipulación (como se les prefiera llamar) y las escuelas, son la punta de lanza de una estrategia secesionista muy peligrosa y contraproducente. Pero ahora se han encontrado con una mosca cojonera, un partido de ciudadanos implicados al máximo por la defensa de la libertad, de los derechos sociales de todos los ciudadanos, de la igualdad y de la auténtica solidaridad entre los diferentes pueblos de España y eso no lo entienden. No entienden que un partido de gente progresista, de gente de izquierdas no sea nacionalista o al menos no les siga el juego a los nacionalistas como tan tristemente está haciendo el PsC desde hace tanto tiempo. Pero aquí estamos y con cuerda para rato. Endavant Ciutadans! ànims Albert, estem amb tu, estem per la llibertat.










3 comentarios:

Anónimo dijo...

COBARDES

la Guillotina dijo...

Desde la Guillotina nuestra solidaridad con Ciudadanos en contra de la basura secesionista y firmeza para enfrentarse a esta gentuza.

Jacobino dijo...

Quiero expresar igualmente mi solidaridad con Albert Rivera y Ciudadanos y mi total condena hacia este tipo de actuaciones mafiosas y fascistas. Los que han amenazado a Albert Rivera y quienes les apoyan se están poniendo en evidencia y hundiéndose cada día más en su caverna reaccionaria. La justicia debería actuar con toda su firmeza. No se puede transigir más.